lunes, 8 de febrero de 2016

CÓMO CORREGIR A LOS NIÑOS QUE INSULTAN


Resultado de imagen para NIÑO INSULTANDO

En algún momento por más que les enseñemos lo contrario, nuestros hijos terminarán diciendo algún insulto, para corregirlo debemos tener en cuenta la edad del niño y de la intención con la que lo haga, no es lo mismo el insulto del niño de 2 años que el de uno de 10. Te enseñamos unas pautas para corregir a tu hijo cuando suceda esto.

8 PAUTAS PARA CORREGIR A LOS NIÑOS QUE INSULTAN: 


1. Ser un ejemplo, un modelo a seguir. En primer lugar, los padres debemos ser referentes positivos para nuestros hijos ya que los niños pequeños aprenden fundamentalmente por imitación. Si nosotros, los padres, somos los primeros en insultar cuando nos enfadamos por algo difícilmente tendremos autoridad moral para corregir a nuestros hijos cuando insultan. 

2. Fijar normas y límites claros respecto a los insultos dentro o fuera de casa. Como padres que somos debemos establecer las reglas de juego que se permiten en nuestro hogar y esto incluye también el tipo de vocabulario y tono que se puede utilizar en casa y fuera de ella. Debemos explicar a los niños qué palabras son aceptables y cuáles no. Por qué no es correcto insultar y cómo deben tratar a sus hermanos, familiares, amigos y conocidos. Debemos explicar la importancia del respeto y de la tolerancia, pero no solo eso, también deben vernos practicar estos valores con ellos y con el resto de las personas que nos rodean.

3. Moderar las reacciones. Teniendo clara la primera premisa (que debe ser básica para poder corregir a los niños que insultan) debemos tener en cuenta otra muy importante y es que cuanto más nos enfademos con los niños cuando insultan más poder les concedemos. Los niños descubren pronto, y en función de nuestras reacciones, el poder que tienen determinadas palabras, sobre todo palabrotas e insultos. Así que al reprender al niño que insulta debemos mantener una postura firme pero no autoritaria, explicar pero no gritar, incluso en ocasiones será preferible ignorar a castigar.

4. Practicar la empatía. Intentar entender por qué el niño insulta: ¿nos está provocando, llamando la atención o no puede contener la ira? Saber la respuesta a esta cuestión nos ayudará a corregir mejor a estos niños que insultan.

5. Aplicar sanciones ante la reincidencia de insultos. En ocasiones será suficiente con aplicar un castigo corto del tipo tiempo fuera para que el niño se dé cuenta que lo que ha dicho ha herido los sentimientos de un tercero y que eso no se permite. En otras, y con niños más mayores; la sanción puede estar relacionada con la retirada de un privilegio como ir al parque a jugar a fútbol con sus amigos al día siguiente. 

6. Buscar la saturación del insulto. Esta alternativa, aunque parezca controvertida, es una estrategia para quitar poder al niño que insulta para provocar. Se trata de ofrecer un espacio y un tiempo para que el niño diga todos los insultos que quiera sin parar. Por ejemplo le pediremos que durante 5 minutos diga 'tonta' si es ese el insulto que nos ha proferido, mientras nosotros debemos permanecer tranquilos a su lado. 

7. Proponer y aplicar la reparación del daño causado. Esta es otra técnica que se utiliza para reparar el daño infringido por un insulto por ejemplo a un hermano. El niño que insulta debe decirle a su hermano un mínimo de 3 elogios o alabanzas de modo sincero. Aplicable a niños a partir de los 6 años.

8. Ofrecer alternativas. Esta es la mejor de las técnicas porque el objetivo es a largo plazo, mientras que las demás si bien tienen resultados inmediatos a la larga funciona mejor cuando el niño conoce otros modos de expresar su enfado, rabia o frustración o ha aprendido a esperar o a llamarnos la atención sin necesidad de recurrir a los insultos ni a los malos modos. Nuestra función como padres es ofrecerles modelos, guías de comportamiento diferentes a las que están usando erróneamente.

miércoles, 15 de octubre de 2014

ORACIÓN POR LOS HIJOS



Oración por los Hijos


Señor, ilumina la mente de nuestros hijos
para que conozcan el camino
que tú has querido para ellos,
para que te puedan dar gloria
y alcancen la salvación.
Sosténlos con tu fuerza,
para que alienten en su vida
los ideales de tu Reino.
Ilumínanos también a nosotros, sus padres,
para que les ayudemos a reconocer
su vocación cristiana
y a realizarla generosamente,
colaborando con tus inspiraciones interiores.
Amén.

PAPÁS PLURIEMPLEADOS



"Ser madre es lo mejor que me ha pasado en el mundo". Sí, todas hemos dicho esto cuando un bebé llega a nuestras vidas. Y, ¡es verdad! Pero lo cierto es que ser mamá o papá no tiene una única acepción en el diccionario. De hecho, ocupamos tantas tareas que a veces se convierte en el más estresante de los trabajos. Pero a la vez, ¡el más gratificante!

No hay ninguna titulación específica para ser padres. De hecho, la práctica y la experiencia son las únicas cualidades que nos acompañan en el día a día. A veces llega a ser agotador y frustrante, pero lo cierto es que ser padres es la tarea más dinámica del mundo que requiere una gran dosis de imaginación, que ni tu sabías que tenías. Echa un ojo a la recopilación que hemos hecho sobre los trabajos que van asociados a ser padres. ¡Papás pluriempleados!

Actor/Actriz: "Mira mamá, puedo andar sobre una pierna". Con tanta emoción y orgullo, ¿cómo le dices que no?

Animador/a: Es la opción más efectiva durante las vacaciones cuando parece que andar no es lo suyo.

Árbitro: Acabas haciendo operaciones matemáticas para que todos coman el mismo porcentaje exacto de galletas. Y lo sabes.

Taxista: El pequeño al dentista, la mediana a teatro y la mayor a inglés. A veces piensas que pasas más tiempo en el coche que en casa.

Portero/a: No se requiere título pero sí mucha preparación para controlar a las 12 niños que han venido a tu casa a pasar la tarde.

Entrenador/a: Ya sea para repasar un examen la noche de antes, animar en el partido o ejercer de consejero.

​ ​Peluquero/a: Trenzas, moños, coletas... ¡no hay nada que se te resista!

Contable: A la hora de hacer presupuesto no te gana nadie. Fiestas de cumpleaños, actividades extraescolares y... que sobre para la ortodoncia.

Diseñador/a de disfraces: Nada de comprarlos. ¿Que hay que hacer un disfraz de pulpo con 8 tentáculos para la representación de fin de curso? ¡Pues se hace!

Costurero/a: ¿Quién te lo iba a decir? Ahora no se te resiste ni un botón.

Cocinero/a: ¿Se acabó lo de desayuno, comida y cena. Ahora hay merienda, pic-nic, comidas de fin de semana y un largo sin fin.

Decorador/a: A la hora de transformar una habitación infantil con pececitos en un morada adolescente. ¡Cómo crecen!

Doctor/a: De cualquier especialidad. Tratamos igual la fiebre que la tristeza.

Documentalista: ¿Cómo ponen las judías en las latas? ¿Cómo alimenta la ballena a sus crías? ¿De dónde salen las hormigas? Sí, los papás tienen explicación para todo esto y mucho más.

Basurero/a: Cuando se trata de recoger las migas, las galletas, los juguetes...

Amo/a de casa: No dejas de ir detrás de ellos: para que ponga la ropa sucia en la canasta, limpiar el lavabo después de lavarse los dientes, recordarle que quite la mesa,...

Conductor/a de fórmula uno: Sortear la hora punta a toda velocidad para poder recogerlos a la salida del colegio.

General: Cuando se trata de controlar a la pequeña tropa, ¡no hay "peros" que valgan!

Administrativo: Sabes exactamente cuántos días de abastecimiento tiene tu nevera en cualquier momento.

Estilista: Te sabes de memoria el horario del colegio y cuándo tiene que estar listo el chándal y las zapatillas.

Anfitrión/a: Cuándo hay que recibir a los amigos preadolescentes y hasta dar con el tema de conversación.

Humorista: El máster en crear sonrisas se aprueba solo.

Inspector/a: Hay que encontrar (y rápido) el juguete del pequeño y el disfraz de la mayor. Y encuentras los dos en medio minuto.

Policía: Cuando se trata de dirigir cada día y cada paso que dan tus pequeños, desde que se levantan hasta que se acuestan.

Limpiador/a: La limpieza en el hogar dura menos que un rayo: las huellas dactilares de las ventanas, los trozos de pan (en cualquier sitio), las manchas de la ropa...

Lavadora humana: La suciedad viene en cualquier momento (y cuando menos te lo esperas): en la montaña, en el parque... y ahí solo la inventiva te salva.

Mediador/a: Cuando la mayor se acaba de pelear (de nuevo) con su novio (y es la cosa más grave del mundo).

Meteorólogo/a: La gran prueba viene cuando en junio sabes que va a llover y evitas por todos los medios que se ponga las chanclas. Y lo consigues.

Rastreador/a: Sabes al segundo que es el momento de cambiar el pañal.

Nutricionista: Sabes la cantidad de verdura, fruta, pescado, carne, lácteos etc, que tiene que tomar tu hijo a la semana. Y jamás se cumple.

Organizador/a de eventos: Tú diseñas las invitaciones, toda la decoración y además haces cada bocadillo y la tarta de "fondant". Lo del DIY te lo tomas al pie de la letra.

Obrero/a: Ya sea para cambiar las bombillas, pintar las paredes o desatascar las tuberías. ¡Puedes con todo!

Farmacéutico/a: Tus provisiones van desde vendas, lociones anti mosquitos, contra los piojos, y hasta un refugio nuclear si hace falta.

Fotógrafo/a: Cada día, cada sonrisa, cada paso... Todo lo tienes en tu colección de discos duros.

Psicólogo/a: Tratas desde las lágrimas por un juguete perdido, hasta un corazón roto.

Enfermero/a: Tú bañas, cambias el pañal, curas, vistes y acuestas al enfermo en menos que canta un gallo.

Responsable de la plancha: Cuando pasan a la adolescencia, pasas más tiempo junto a la plancha de lo que nunca imaginaste.

Responsable de programación: Ni lloros ni peleas. Tú tienes el secreto para tenerlos a todos contentos.

Secretaria: Es martes por la mañana y tú a las ocho en punto ya tienes listo el almuerzo para el colegio, la ropa para el entrenamiento de la tarde y hasta parte de la cena.

Especialista en el lenguaje corporal: A ti nadie te gana en cuanto a interpretar los movimientos corporales y las expresiones faciales. Tú sabes lo que quiere decir.

Operador/a: Es entrar en la ducha y el teléfono suena sin cesar. La mejor amiga de tu hija está desesperada por contactar con ella. Las cosas urgentes siempre pasan mientras se bañan.

Traductora: Ese conjunto ininteligible de sonidos quiere decir... ¿tiene hambre? ¿frío? ¿demasiado calor?

martes, 15 de julio de 2014

TAREA PARA LOS PADRES...


LAS FAMILIAS PERFECTAS SON ...

CRIANZA Y EDUCACIÓN DE LOS NIÑOS


¿Cómo debe forjase la inteligencia emocional de los niños? 
Evidentemente, la formación de la inteligencia emocional empieza desde el primer día que nace un niño. Siempre se recomienda que después de darle de mamar lo mantengamos 10-20 minutos en posición vertical delante nuestro, no hace falta ponerlo en el hombro y darle esos golpes que le damos para que saque el aire, porque es un ser muy pequeñito y los golpes, a veces, son demasiado exagerados. Simplemente colocando al bebé de pie, enfrente, conseguimos que el niño saque el aire, pero es muy importante entender que ninguna mamá o papá con un niño delante durante 20 minutos no le diga nada, con lo cual ya empezamos a transmitir esta educación emocional, esta forma de sonreír, la forma gestual lo transmitimos desde que nace.

Esto es muy importante, tenemos que abrazar a los niños, tenemos que jugar con ellos, tenemos que tener contacto físico muy intenso, que esto no tiene nada que ver con enseñar unas buenas normas. Los besos no son incompatibles con que un niño sea bien educado.

Morderse las uñas o chuparse el dedo son algunos de los malos hábitos de los niños. ¿Qué podemos hacer?
Hay algunos niños que por problemas de conducta o porque son más inquietos tienen tendencia a hacer algunos movimientos que explicaríamos como anómalos: chuparse el dedo, ponerse el dedo en la nariz, morderse las uñas... Son situaciones habituales en niños inquietos con un carácter un poco más nervioso. Cada una de estas situaciones se puede solventar siempre que la madre y el padre mantengan esta actitud de tranquilidad, de explicarle que aquello no se puede hacer, de intentar cambiar esta rutina por otra. Normalmente, los pediatras suelen ayudar mucho y la mayoría de los niños suelen dejar de hacer estos movimientos anómalos a lo largo de la vida.

¿Este tipo de conductas son más bien psicológicas?
Estas conductas de malos hábitos referentes a tics o a hábitos como chuparse el dedo, no responden a un problema psicológico del niño sino a un habito no bien estructurado en niños que tienen una cierta tendencia a ser un poco inquietos. Los niños inquietos lo único que necesitan son mejores maestros. Muchos papás dicen mi niño es muy tranquilo y, por lo tanto, lo aprende todo bien, en cambio mi otro niño es muy nervioso y lo hace todo mal.

El carácter no tiene nada que ver con los hábitos: un hábito es comer la sopa con cuchara o lavarse los dientes con cepillo. Entonces yo preguntaría, ¿un niño muy tranquilo aprende a comer la sopa con cuchara y a lavarse los dientes con cepillo? Y todo el mundo contestaría, claro, ¿Y un niño muy nervioso? También, pero en un niño muy nervioso la mamá tiene que insistir muchas más veces, es decir, el niño inquieto, el niño intranquilo necesita mejores maestros.

¿Las palabrotas son una cuestión de rebeldía? 
Las palabrotas se aprenden básicamente fuera de la familia, aunque, también es verdad que, de vez en cuando, a los papás se nos escapan algunas de estas palabras. Es importantísimo hacer entender al niño que esta situación, esta palabrota, no es adecuada, no es una norma correcta de educación y no tiene que utilizarla. Pero pasa algo muy típico, que la primera vez que el niño dice una palabrota, el papá y la mamá le reprimen, le dicen esto no se puede hacer, pero se les puede escapar una sonrisa, porque ver a un niño pequeñito decir alguna de estas palabras puede incluso ser divertido. El niño muchas veces dice palabrotas no por el significado de lo que dice, sino por la reacción que tiene esta palabra en el resto de la familia o de sus amigos. Con lo cual es bueno inculcarle que esta palabra la puede saber, la puede entender, pero que no es bueno que la use. El niño si ve que en casa no se dicen estas palabrotas de forma normal, aprenderá a mesurar muy bien después cuando ha de utilizarla y cuando no.

¿Cuáles son las ventajas y los inconvenientes para el niño de ser hijo único?
El hijo único es común en nuestra sociedad y lo es porque realmente los papás, especialmente la mamá, trabaja mucho. Se ha incorporado al mundo laboral y no se ha desincorporado del mundo de la casa, con lo cual tiene poco tiempo. El gran inconveniente para los niños es que esta mamá se siente culpable de no tener tiempo y tiende a sobreprotegerle. Es más difícil cuando estás poco con tu hijo marcar unas normas, aplicar unos consejos o sobre todo dar una educación adecuada. Esto para el niño es malo evidentemente, y a la mamá también le provoca un sentimiento de culpabilidad. Las mamás deben entender que lo importante no es la cantidad del tiempo sino la calidad, más vale que esta mamá esté 20 minutos con el niño haciéndole caso, hablando con él, que estar 2 horas viendo la televisión sin hablar.

¿Les ayuda ir a la escuela infantil desde que son bebés?
Antes el ser hijo único era realmente un problema porque los niños tenían mucho menos contacto. Hoy en día, éste no seria el mayor problema de un hijo único, ya que se socializan muy rápidamente, van a la guardería desde pequeñitos, aprenden a compartir cosas, pero siempre claro es mejor tener un hermanito para compartir también cosas en casa.

COMO AYUDAR A LOS NIÑOS DISTRAÍDOS O DESPISTADOS

Hay niños que se distraen con un ruido, una luz o con sus propios pensamientos. Les cuesta concentrarse y esto hace que vayan más lentos a la hora de aprender conocimientos. No son niños especialmente nerviosos. Es más, pueden ser niños tranquilos, que sin embargo, van a un ritmo más lento porque se despistan y no prestan la suficiente atención. ¿Cómo podemos ayudarles?

Los niños distraídos y el Déficit de atención (TDH)
No es lo mismo niño distraído que niño con Déficit de atención (TDA/H). El Déficit de Atención es un problema que afecta a una proporción mínima de niños (se calcula que un 4%). ¿En qué se diferencian? El TDA/H(Déficit de atención e hiperactividad), se produce cuando el problema de concentración del niño es severo y no evoluciona. Los síntomas aparecen antes de los siete años y se dan tanto en el colegio como en el hogar. Se diagnostica a partir de una serie de pruebas, ya que se trata de un problema o disfunción en algunas áreas del cerebro. Psiquiatras, neurólogos y pediatras diagnosticarán si existe o no TDA/H. 

Sin embargo, la mayoría de los niños distraídos no sufren TDA/H. Sólo se trata de problemas de concentración. Puedes ser niños soñadores o despistados. O tal vez niños inquietos o muy nerviosos. 

Cómo ayudar a los niños distraídos 

Cuando un niño se distrae con más facilidad de lo normal, lo nota en el proceso de aprendizaje. Adquiere conocimientos de forma más lenta y las tareas en casa se convierten en una pesadilla para los padres. Sin embargo, es fundamental no regañar al niño ni mostrarse enfadado. El niño podría sentirse 'fracasado' y culpable. 

Ten en cuenta estos consejos para ayudar a tu hijo a concentrarse más en las cosas:

1. Asegurate de que duerme lo suficiente y que descansa. Hay niños que duermen mucho pero mal y al final no pueden rendir bien porque están cansados.

2. Mírale a los ojos cuando hables con él y le pidas algo. Es la mejor forma de asegurarte de que está atendiendo.

3. Cuando trabajes en casa con él, crea una zona de trabajo sin elementos que le puedan distraer. Aparta luces, juguetes y objetos que puedan llamar su atención. Y respeta siempre un mismo horario. Crea una rutina de trabajo.

4. No dejes las tareas más difíciles para el final. Estará cansado y perderá el interés por esforzarse.

5. Anímale a que resuma con frases cortas lo que acaba de hacer. Le obligarás a concentrarse y a hacer memoria.

6. Existen juegos que ayudan a ejercitar la memoria y la concentración.

Y por último, ten mucha paciencia. La concentración es algo que se trabaja poco a poco. No esperes resultados de un día para otro.